En conclusión, Word of Honor (aka el breve recuento de los daños)

by - domingo, mayo 02, 2021

Ya lo veía venir cuando escribí la entrada en la que comentaba mi primera impresión de este cdrama, por lo que realmente no fue una sorpresa lo encantada e irremediablemente hipnotizada que continué con el mismo hasta llegar a su final. Tanto que en el trayecto no aguanté la espera que suponía la emisión semanal por youtube y a mediados de marzo terminé adquiriendo la suscripción VIP de Youku para poder disfrutar de todos los episodios por adelantado, habiéndolo terminado así a finales de dicho mes. Y desde entonces no he hecho más que seguir pregonando mi amor por wenzhou (ship name de la pareja protagonista), leer fics y pasar por un bloqueo general (razón por la que no me había aparecido por acá, pero espero que este sea el inicio del regreso; en estos últimos días terminé varios manhwas GL, así que espero pronto venir a contarles sobre eso). 

Pero volviendo a WOH/Shan He Ling 山河令: mi veredicto final es que no es el drama perfecto (sobre todo hacia el final presenta uno que otro problema notable a nivel ritmo y estructura; cosa que probablemente se deriva del hecho de que por cuestiones de presupuesto tuvo que ser rebajado de 45 episodios inicialmente contemplados a 36), pero sí uno de los que más he Gozado viendo, así, con mayúscula; y el torrente de sentimientos y/o chillidos de fangirl loca que me provocaba al menos una escena por episodio es algo que no cambiaría por nada. En definitiva, fue mucho más lo que me agradó que lo que no. Y en vista de que esta semana termina su emisión por youtube, me pareció buena idea conmemorar y de algún modo dar cierre a estos dos meses de total desvarío y diversión viniendo a verborrear un poco más sobre lo que para mí hizo de esta una experiencia de lo más disfrutable.

my emotional support family (aunque aquí falta gu xiang)

[Hondísimo suspiro] En esencia, la de Word of Honor es una historia sobre salvación mutua, sobre encontrar algo donde se pensaba que había poco o nada; temática que se desarrolla estupendamente a través de los arcos de sus dos protagonistas, Zhou Zishu y Wen Kexing. Encontré a ambos personajes de lo más atrayentes no solo por la dinámica sensacional que se crea entre ellos (y la tremenda química entre los actores que los interpretan), sino también por el hecho de que desde el principio ambos son de lo más jugosos en cuanto a personalidad, trasfondo y motivaciones (en el caso de Wen Kexing poco a poco se van desvelando estos últimos dos, pero desde el inicio te atrapa y quieres saber qué onda con él), y el desarrollo y evolución de su relación no hace más que sumar y sumar y sumar. Es muy satisfactorio ver cómo poco a poco van dejando ver sus verdaderas caras, cómo se complementan y balancean a la perfección, cómo encuentran comprensión, calidez y luz el uno en el otro a la par que enfrentan quiénes son y las circunstancias y decisiones que construyeron sus caminos oscuros y moralmente ambiguos, las cuales a su vez los llevarían hacia donde ahora se encuentran en su adultez; en un presente que reniega del futuro.

Los dos terminan haciéndose querer por igual, pero por supuesto que yo iba a mostrar una ligera inclinación hacia el flirty asesino molesto sediento de venganza con pasado trágico (no puedo evitarlo, esos siempre son mis favoritos, jeje). Así que sí, me encanta Wen Kexing y disfruté un montón con la efectiva interpretación de Gong Jun: su desvergonzura y carisma, su odio desmesurado, su miedo y vulnerabilidad, su locura, su dilema identitario, la evolución en su trato con Zhou Zishu, su modo psycho, su Ghost Valley Master persona... uy, lo amo. Y el aesthetic del personaje no está nada mal, ya que estamos. Es que mírenlo:

Y bueno, cada escena e interacción entre los dos, sobre todo las más calmadas e íntimas, me llenaron de vida (es difícil elegir, pero hay tres en especial que considero mis absolutas favoritas porque cuando las vi por primera vez me emocionaron cañón; de manera breve las menciono: 1. Episodio 27, Zhou Zishu defendiendo a Wen Kexing ante Ye Baiyi (otro personaje que adoré), so many feels; 2. Episodio 34, esa escena en la que Zhang Zhehan hace un trabajo fenomenal con sus expresiones y al combinarlo con el contexto agridulce y el OST se crea el momento perfecto y la lágrima y... dios, actual chills sentí viéndola; 3. Episodio 12, la escena en la que disfrutan del sol y se llaman el uno al otro tres veces, tan simple como bella y significativa). 

Realmente la representación de su amor, si bien limitada por cuestiones de censura, logra ser bastante profunda y convincente y hacerte sentir que es lo más gay que has visto en la vida. Ojo, que la censura es mala y lamentable y no debe romantizarse creo que es algo que a todos nos queda claro; sin embargo, en casos como este me parece natural encontrar interesante y por lo tanto apreciar las formas en las que se intenta darle la vuelta para poder acercarse lo más posible a contar una historia que, de no existir dicho obstáculo, se podría contar libremente. Así pues, en el caso de Word of Honor se puede notar que los esfuerzos incluyeron filmar ciertas líneas que luego serían reemplazadas a través del  doblaje (dando a los fans expertos en lectura de labios la oportunidad de conocer las líneas originales, como se aprecia en los videos recopilatorios de AvenueX), hacer uso de literatura y poesía china clásica para indicar y matizar la naturaleza romántica de la relación, insertar en gran medida lo que solo podría describirse como flirteo poéticamente descarado (y escenas romantiquísimas), inventarse un trasfondo de shixiong-shidi (para justificar cercanía y demás, pero también aprovechándolo para otorgarle más profundidad a los personajes y al vínculo entre ellos) y presentar paralelismos no solo visuales sino también temáticos con la relación heteroromántica secundaria. Por no mencionar las miradas, el handtouching, la narrativa visual y demás guiños o referencias que difícilmente dejan lugar a dudas. (Es algo que además inevitablemente deja pensando en cómo es posible que en este lado del mundo, donde se supone que no existen tales restricciones en cuanto a la creación de ficción televisiva, se siguen negando a darnos los romances diversos estelares/protagónicos que merecemos).

Al contemplar todo en conjunto resulta evidente el cariño puesto en el proyecto/proceso de adaptación (recordemos que está basado en la webnovela danmei escrita por Priest Tian Ya Ke/Faraway Wanderers) desde todos los frentes: actuación (no hablé de los roles secundarios, pero en líneas generales diría que todos cumplen muy bien con su parte), guion, dirección, música (casi todos los temas del OST son mis favoritos), vestuario (larga vida a los coloridos hanfu que viste Wen Kexing); homenaje a  y subversión de elementos clásicos del género wuxia (lo que contribuyó a que terminara atrayendo también a una audiencia ajena al bl/danmei), las maromas que se tuvieron que aventar para poder ofrecer el final que se ofreció... simplemente hay mucho que apreciar al ver lo que se logró a pesar del limitado presupuesto y los variados obstáculos que se hicieron presentes durante su producción. No por nada ahorita es la sensación en su país de origen. 

Y en fin, haberme sumado a este "viaje" desde su comienzo ha sido una experiencia de lo más entretenida y agradable. Y sin duda muchos de sus momentos seguirán habitando en mi cabeza por un largo tiempo, confirmando una vez más que para mí no hay mejor historia que aquella cuya epicidad nace y se abre paso a través de sus personajes y las relaciones entre ellos.

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1 comentarios

  1. Qué bonitas las imágenes escenas y lo que nos cuentas y me gusta saber si venimos de una vez por todas a ver algo así

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